Banco de sangre del cordón umbilical

Banco de sangre del cordón umbilical

El almacenamiento de la sangre del cordón umbilical es una opción que tienen los padres
que desean conservar la sangre de la placenta y del cordón de su bebé para contribuir
a las necesidades médicas futuras que pueda tener su hijo. También se puede usar con
otros niños con compatibilidad biológica, ya sean de la familia propia o no.

¿Qué es la sangre del cordón umbilical?

La sangre del cordón umbilical, que se encuentra en el cordón umbilical y en la placenta,
contiene muchas células madre. Estas células tienen el asombroso potencial de convertirse
en muchos tipos de células. Los científicos creen que estas células pueden desempeñar
un importante papel a la hora de curar una gran variedad de enfermedades, entre ellas
el cáncer. La única oportunidad de almacenar las células madre del cordón umbilical
es inmediatamente después del parto. Las células madre se encuentran en partes del
cuerpo como la sangre y la médula ósea. Pero es mucho más difícil recogerlas.

¿Por qué guardar la sangre del cordón umbilical?

La decisión de guardar la sangre del cordón umbilical es personal. Muchas personas
lo hacen porque las células de esta sangre son perfectamente compatibles con el bebé
y se pueden usar para ayudarlo a sobrevivir una amenaza grave para la salud, como
un trastorno del sistema inmunitario o un problema con el metabolismo. Algunos expertos
creen que la probabilidad de que un niño necesite las células madre de la sangre de
su propio cordón umbilical son de alrededor de 1 en 2,700.

Las células madre no se pueden usar para tratar una enfermedad con la que el niño
haya nacido (genética) porque portan los mismos genes que provocaron la enfermedad.
Pero se pueden usar para tratar a alguien con compatibilidad biológica (otro niño
que tiene cualidades biológicas parecidas y que necesita células madre). Esa es la
ventaja de un banco público.

Cómo se recoge la sangre del cordón umbilical

Recoger la sangre del cordón es algo rápido y no produce dolor. Cuando nazca el bebé,
su proveedor de atención médica cerrará el cordón umbilical con una pinza. Luego,
usará una aguja para extraer la sangre y colocarla en una bolsa estéril que se sellará
antes de que salga la placenta. En ocasiones, simplemente se inclina el cordón para
que la sangre caiga dentro de la bolsa. Se puede recoger entre media taza y 1 taza
de sangre del cordón umbilical rica en células madre. Este procedimiento debe hacerse
en menos de 15 minutos desde el parto.

En algunos casos, no es posible obtener suficiente sangre del cordón, por ejemplo
si el bebé es prematuro o cuando son gemelos que compartieron la placenta. Algunas
infecciones también pueden hacer que se descarte la posibilidad de recolectar de la
sangre del cordón umbilical.

Según las políticas del hospital y la de su seguro médico, podría haber una tarifa
por la recolección. Verifique de antemano si tendrá que cubrir algún costo.

Opciones para el almacenamiento de la sangre del cordón

Después de recogerla, se envía al establecimiento que usted haya elegido, donde será
procesada y congelada para almacenarla. Nadie sabe con certeza cuánto tiempo dura
la sangre del cordón umbilical. Algunos expertos creen que puede almacenarse por 21 años
o más.

Tiene dos opciones para el almacenamiento de la sangre del cordón umbilical: almacenamiento
público o almacenamiento privado. Estos lugares de almacenamiento se llaman “bancos”.
El establecimiento que elija debe tener reconocimiento de la Asociación Estadounidense
de Bancos de Sangre (American Association of Blood Banks).

El almacenamiento de la sangre del cordón umbilical en un banco público es gratuito.
Pero al igual que los bancos de sangre, la sangre que usted almacena en un banco público
se hace disponible a otros niños con compatibilidad biológica.

En cambio, si almacena la sangre del cordón en un banco privado, eso significa que
la sangre solo estará disponible para su familia. Este tipo de almacenamiento requiere
una tarifa inicial y tarifas anuales. La tarifa inicial podría ascender a $2,000,
y las tarifas anuales por el almacenamiento son de aproximadamente $100.  Asegúrese
de conocer todas las tarifas implicadas en el almacenamiento privado. Además, averigüe
qué ocurriría si el banco cesa la actividad.