Evite el síndrome del bebé sacudido

Evite el síndrome del bebé sacudido

El síndrome del bebé sacudido es una forma de abuso infantil y es la causa más común de traumatismo cerebral infligido en los dos primeros años de vida. Pero, muchas de estas lesiones pueden evitarse cuando los padres y los cuidadores entienden cómo responder correctamente ante un bebé que llora.

Sacudir a un bebé o un niño pequeño puede tener consecuencias peligrosas debido a que tienen la cabeza grande y el cerebro todavía inmaduro.

Los músculos del cuello de un bebé no pueden soportar el esfuerzo provocado por una sacudida enérgica; cuando se sacude al bebé, su cabeza se mueve de manera repentina y brusca, lo que puede ocasionar sangrado dentro de la cabeza y una mayor presión sobre el cerebro.

Sacudir a un bebé puede provocarle daño cerebral irreversible, trastornos del aprendizaje, retrasos mentales, ceguera, sordera, convulsiones, parálisis o la muerte. Los bebés que sobreviven a una sacudida fuerte pueden requerir atención medica de por vida.

Muchos cuidadores y papás primerizos quizás no entiendan que el llanto es la única manera que tiene un bebé para comunicarse, y que algunos bebés lloran más que otros. Los bebés lloran cuando tienen hambre, cuando necesitan chupar, cuando sienten dolor a causa de alguna enfermedad, porque le están saliendo los dientes o tienen dolor de oído, porque tienen cólicos, porque necesitan que los mimen y los alcen, o porque necesitan descansar o dormir. Los padres que entienden que los bebés lloran con frecuencia probablemente no lleguen a sentirse estresados hasta el punto de sacudir al bebé a causa de su frustración o enojo.

Aquí tiene algunos consejos para cuando su bebé parezca llorar sin cesar:

  • Compruebe que el bebé esté bien alimentado y que esté seco.

  • Alimente al bebé lentamente.

  • Permita que el bebé eructe con frecuencia.

  • Hamaque al bebé suavemente o llévelo a dar un paseo caminando.

  • Saque al bebé a pasear en el carrito (carriola) o en el automóvil.

  • Intente colocándolo en una mecedora para bebés.

  • Si siente tensión o enojo y cree que podría llegar a sacudir o pegarle a su bebé, colóquelo en un lugar seguro; por ejemplo, la cuna, y aléjese por unos momentos.