Uterine Fibroids

Los fibroides son tumores firmes y compactos formados por células musculares lisas y tejido conectivo fibroso. Se desarrollan en el útero. Se calcula que entre el 20 y el 50 por ciento de las mujeres en edad de procrear tienen fibroides, aunque no todas tienen un diagnóstico. Algunos cálculos afirman que entre el 30 y el 70 por ciento de las mujeres desarrollará fibroides en algún momento de su edad de procrear. Aunque solo un tercio de estos fibroides son suficientemente grandes para que el proveedor de atención médica los detecte durante un examen físico.

En más del 99% de los casos de fibroides, los tumores no son cáncer. Estos tumores no están relacionados con el cáncer y no aumentan las probabilidades de que una mujer tenga cáncer uterino. Pueden variar en tamaño, desde el tamaño de un guisante al tamaño de un balón de fútbol o una pequeña toronja.

Se desconoce la causa de los fibroides uterinos. Pero se cree que cada tumor se desarrolla a partir de una célula muscular anormal en el útero. Esta célula se multiplica rápidamente debido al efecto del estrógeno.

Las mujeres que se acercan a la menopausia tienen un mayor riesgo de tener fibroides. Esto se debe a la larga exposición a altos niveles de estrógeno. Las mujeres obesas y de ascendencia afroamericana también parecen tener un mayor riesgo. Los motivos de esto no se entienden con mucha claridad.

Otros factores de riesgo: 

  • Dieta alta en carnes rojas
  • Antecedentes familiares de fibroides
  • Presión arterial alta

Algunas mujeres que tiene fibroides no tiene síntomas o solo tienen síntomas leves. Otras mujeres tienen síntomas más serios y perjudiciales. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de los fibroides uterinos. Los síntomas pueden incluir lo siguiente:

  • Períodos prolongados o muy abundantes
  • Sangrado anormal entre períodos
  • Dolor pélvico, causado a medida que el tumor presiona los órganos de la pelvis
  • Necesidad de orinar con frecuencia
  • Dolor en la parte baja de la espalda
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Una masa firme, con frecuencia ubicada cerca del centro de la pelvis, que el proveedor de atención médica puede sentir al tacto.

Los fibroides se encuentran con más frecuencia durante un examen pélvico de rutina. El proveedor de atención médica puede sentir una masa firme e irregular en la pelvis durante un examen abdominal. Otras pruebas pueden incluir lo siguiente:

  • Radiografía. Energía electromagnética utilizada para producir imágenes de los huesos y los órganos internos en una placa radiográfica.
  • Ecografía transvaginal. Una ecografía que usa un pequeño instrumento llamado transductor, que se coloca dentro del a vagina.
  • Resonancia magnética. Un procedimiento no invasivo que produce una imagen bidimensional de un órgano interno o una estructura.
  • Histerosalpingografía. Examen de rayos X que usa un tinte para mostrar el útero y las trompas de Falopio. Con frecuencia se realiza para descartar una obstrucción de una trompa.
  • Histeroscopia. Examen visual del canal del cuello uterino y del interior del útero usando un instrumento para observar (histeroscopio) que se inserta a través de la vagina.
  • Biopsia endometrial. Un procedimiento mediante el cual se toma una muestra de tejido a través de un tubo insertado dentro del útero.
  • Análisis de sangre. Se realiza para verificar anemia por deficiencia de hierro si el tumor causa sangrado muy abundante.

Dado que la mayoría de los fibroides dejan de crecer o incluso se achican a medida que se acerca a la menopausia, su proveedor de atención médica puede simplemente sugerir “controlarlos”. Con este enfoque, su proveedor de atención médica controla minuciosamente los síntomas para asegurarse de que no hay cambios significativos y que los fibroides no están creciendo.

Si sus fibroides son grandes o causan síntomas significativos, tal vez se necesite tratamiento. El tratamiento específico para los fibroides uterinos lo determinará su proveedor de atención médica según lo siguiente:

  • Su edad
  • Su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su afección
  • Su capacidad de manejar tratamientos, procedimientos y medicamentos específicos
  • Cuánto se espera que dure su afección
  • Su opinión o preferencia
  • Su deseo de quedar embarazada

En general, el tratamiento de los fibroides puede incluir:

  • Histerectomía. Esto es la extirpación quirúrgica del útero completo. Los fibroides siguen siendo la causa principal de histerectomías en los EE. UU.
  • Terapia quirúrgica conservadora. La terapia quirúrgica conservadora usa un procedimiento llamado una miomectomía. Con este enfoque, se extirpan los fibroides, pero el útero permanece intacto. Esto puede permitir un embarazo futuro.
  • Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (agonistas de GnRHa). Este enfoque baja sus niveles de estrógeno. Esto desencadena una “menopausia médica”. A veces los agonistas de GnRHa se utilizan para reducir el fibroide, lo que facilita la cirugía.
  • Medicamentos antihormonales. Algunos medicamentos se oponen al estrógeno (como la progestina y el Danazol) y parecen funcionar para tratar los fibroides. Las antiprogestinas, que también bloquean la acción de la progesterona, también se utilizan en ocasiones.
  • Embolización de la arteria uterina También llamada embolización de fibroide uterino, la embolización de la arteria uterina es una técnica más nueva. Se identifican las arterias que suministran sangre al fibroide y luego se embolizan (se bloquean). La embolización corta el suministro sanguíneo a los fibroides, por lo que se achican. Los proveedores de atención médica siguen observando las consecuencias a largo plazo de este proceso en la fertilidad y la reaparición del tejido fibroide.
  • Analgésicos antiinflamatorios. Este tipo de medicamentos con frecuencia es eficaz para mujeres que  tienen molestia o dolor pélvico ocasional.

En algunos casos, los períodos muy abundantes o prolongados, o el sangrado anormal entre períodos puede producir anemia por deficiencia de hierro. Esto también requiere tratamiento.

Los fibroides uterinos tienen efectos en el sistema reproductivo, causan esterilidad, mayor riesgo de aborto espontáneo o resultados adversos del embarazo.

  • Los fibroides uterinos son tumores firmes y compactos formados por células musculares lisas y tejido conectivo fibroso que se desarrollan en el útero. 
  • Los fibroides no son cáncer y no aumentan las probabilidades de que una mujer tenga cáncer uterino.
  • No se conocen las causas exactas de los fibroides.
  • Las mujeres que se acercan a la menopausia tienen un mayor riesgo de tener fibroides. Esto se debe a la larga exposición a altos niveles de estrógeno.
  • Los síntomas pueden incluir períodos muy abundantes y prolongados, sangrado entre períodos y dolor pélvico.
  • Los fibroides se encuentran con más frecuencia durante un examen pélvico de rutina.
  • Si es necesario un tratamiento, puede incluir medicamentos o cirugía.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo la visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.