Cradle Cap

La costra láctea (dermatitis seborreica del lactante) aparece como parches con escamas en el cuero cabelludo del bebé. La costra láctea no es grave, pero puede formar una capa gruesa y escamas blancas o amarillas. Algunos bebés también pueden tener dermatitis seborreica en la zona del pañal, y en la cara, el cuello y el tronco. La costra láctea normalmente desaparece dentro del primer año.

Los investigadores no conocen la causa exacta de esta afección de la piel.  No es contagiosa. No es una infección ni alergia. No se debe a una mala higiene.

Los bebés de 3 semanas hasta 12 meses de edad corren mayor riesgo de tener costra láctea. 

Los síntomas pueden ser levemente distintos en cada niño. Pueden incluir escamas secas o grasosas en el cuero cabelludo y el cuero cabelludo también puede verse enrojecido. Normalmente, no pica.

La costra láctea se diagnostica comúnmente mediante un examen físico del niño. El salpullido que se presenta con la costra láctea es único. Normalmente se puede diagnosticar mediante un examen físico.

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado general de salud de su hijo. También variará según la gravedad de la afección.

El problema desaparece solo con el paso del tiempo. Sin embargo, la mayoría de los padres prefieren un tratamiento porque normalmente ayuda a disminuir o combatir el problema. Incluso con tratamiento, el problema puede volver a aparecer durante el primer año de vida del bebé. El tratamiento suele ser eficaz para mejorar los síntomas. Puede consistir en lo siguiente:

  • Frotar el cuero cabelludo con aceite para bebé o vaselina para ablandar la costra antes del lavado
  • Un champú especial indicado por el proveedor de atención médica de su hijo
  • Crema o loción con corticosteroides durante un período de tiempo breve si el problema es muy intenso o persistente

La costra láctea es común en los bebés pequeños y no significa mala higiene ni falta de cuidado. Los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir la acumulación de escamas en el cuero cabelludo:

  • Use un cepillo de cerdas suaves para quitar las escamas del cuero cabelludo.
  • Lave el pelo del bebé con champú frecuentemente.
  • Aplique aceite de bebé al cuero cabelludo después de lavar con champú.

En la mayoría de los casos, la costra láctea se puede tratar en el hogar. Si el problema no mejora, puede pedirle a su proveedor de atención médica que le indique un champú o una crema. Si el problema aún no mejora con el medicamento indicado, avísele a su proveedor de atención médica.

  • La costra láctea aparece como parches de escamas en el cuero cabelludo de un bebé.
  • Los bebés de 3 semanas hasta 12 meses de edad corren mayor riesgo de tener costra láctea. 
  • El problema desaparece con el paso del tiempo.
  • En la mayoría de los casos, la costra láctea se puede tratar en el hogar usando un cepillo de cerdas suaves, lavando frecuentemente con champú y aplicando aceite de bebé.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita al proveedor de atención médica de su hijo:

  • Tenga en mente la razón de la visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé el proveedor para su hijo.
  • Pregunte por qué se se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo ayudará a su hijo. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si la afección de su hijo se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si su hijo no toma el medicamento o no se hace un análisis o procedimiento.
  • Si su hijo tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo puede comunicarse con el proveedor de su hijo después del horario de consultorio. Es importante por si su hijo se enferma y usted necesita hacer preguntas o pedir un consejo.

Complications of Pregnancy

Complicaciones del embarazo

¿Cuáles son algunas de las complicaciones del embarazo más comunes?

A pesar de que la mayoría de los embarazos son normales, puede haber complicaciones en algunos casos. A continuación, se enumeran algunas de las complicaciones del embarazo más comunes:

  • Complicaciones con el líquido amniótico. Demasiado o muy poco líquido amniótico en el saco que contiene al feto puede significar un problema para el embarazo. Si sobra líquido puede causar demasiada presión en el útero de la madre, lo que provocaría un parto prematuro. También puede presionar el diafragma de la madre, lo que le puede causar dificultades respiratorias. Los líquidos tienden a acumularse en casos de diabetes no controlada, embarazo múltiple, grupos sanguíneos incompatibles o defectos de nacimiento. La presencia escasa de líquido puede ser un signo de defectos de nacimiento, retardo en el crecimiento o mortinato.

Ilustración de hemorragias visibles durante el embarazo.

  • Sangrado. El sangrado durante la útlima etapa del embarazo puede acarrear complicaciones en la placenta, una infección vaginal o de cuello del útero, o un parto prematuro. Las mujeres que sangran durante la última etapa del embarazo pueden tener un mayor riesgo de perder el feto y experimentar un sangrado excesivo. Deberá informar inmediatamente a su proveedor de atención médica sobre cualquier tipo de sangrado que ocurra durante el embarazo.

  • Embarazo ectópico. Un embarazo ectópico es el desarrollo del feto fuera del útero. Esto puede ocurrir en las trompas de Falopio, el canal del cuello del útero o la cavidad pélvica (vientre). La causa de un embarazo ectópico generalmente es el tejido cicatricial de la trompa de Falopio a raiz de una infección o una enfermedad. El riesgo de embarazo ectópico aumenta en mujeres que se sometieron a procedimientos para ligar las trompas, especialmente en aquellas que tenían menos de 30 años al momento de la ligadura.

    Los embarazos ectópicos se presentan en aproximadamente 1 de cada 50 embarazos, y pueden poner en riesgo la vida de la madre. Los síntomas pueden incluir sangrado vaginal ligero y cólicos. Cuanto más dure el embarazo ectópico, mayor será la posibilidad de que se rompa una trompa de Falopio. Para confirmar el diagnóstico, se pueden llevar a cabo análisis de sangre y ecografías. El tratamiento para el embarazo ectópico puede incluir medicación o la remoción quirúrgica del feto.

  • Aborto espontáneo o pérdida del feto. Un aborto espontáneo es la pérdida del embarazo que se presenta hasta las 20 semanas de gestación. La mayoría ocurre antes de las 12 semanas. Los abortos espontáneos suceden en alrededor del 15% de los embarazos, y generalmente se deben a anormalidades genéticas o cromosómicas.

    Usualmente, se presentan luego de la aparición de sangrado vaginal ligero y cólicos fuertes. Para confirmar un aborto espontáneo, pueden realizarse análisis de sangre y ecografías. A menudo, el feto y el contenido del útero se expulsan naturalmente. Si esto no sucede, será necesario un procedimiento llamado “dilatación y raspado”. Este procedimiento se realiza con instrumentos especiales para quitar el embarazo anormal.

    Puede haber una pérdida del feto durante el segundo trimestre, si el cuello del útero es débil y se abre muy prematuramente. A esto se lo denomina “cuello incompetente”. En algunos casos de cuello incompetente, el proveedor de atención médica puede ayudar a prevenir la pérdida del embarazo al coser el cuello y mantenerlo cerrado hasta el momento del parto.

  • Complicaciones placentarias. En circunstancias normales, la placenta se adhiere a la pared uterina. Sin embargo, pueden producirse dos tipos de complicaciones placentarias, que incluyen:

    • Desprendimiento prematuro de la placenta. Algunas veces, la placenta se separa de la pared uterina demasiado pronto. A esto se lo llama “desprendimiento prematuro de la placenta” y puede ocasionar sangrado y menor cantidad de oxigeno y nutrientes enviados al feto. La separación puede ser total o parcial. Usualmente se desconoce la causa del desprendimiento prematuro de la placenta. Este desprendimiento se presenta aproximadamente en 1 de cada 100 nacidos vivos.

      El desprendimiento prematuro de la placenta es más común en mujeres fumadoras, mujeres con hipertensión y/o embarazo múltiple. También se presenta en mujeres que ya hayan tenido hijos o con antecedentes de desprendimiento prematuro de la placenta.

      Los síntomas y tratamientos para esta complicación dependen del grado de separación. Los síntomas pueden incluir sangrado, cólicos y sensibilidad abdominal (vientre). El diagnóstico generalmente se confirma a través de un examen físico completo y una ecografía. Las mujeres que padecen de esta condición usualmente necesitan internación. Además podrían tener que dar a luz en forma prematura.

    • Placenta previa. Normalmente, la placenta se encuentra en la parte superior del útero. La placenta previa es una afección en la que la placenta se encuentra adherida cerca del cuello del útero (la apertura hacia el útero) o lo cubre.

      Este tipo de complicación placentaria se produce aproximadamente en 1 cada 200 partos, y se presenta más en mujeres con cicatrices por embarazos anteriores, con fibromas u otros problemas en el útero, o con cirujías uterinas anteriores.

      Los síntomas pueden incluir sangrado vaginal claramente rojo que no esté acompañado de sensibilidad o dolor de vientre. El diagnóstico se confirma a través de un examen físico completo y una ecografía. Según la gravedad del problema y la etapa del embarazo, puede requerirse un cambio en las actividades diarias o reposo en cama. Generalmente, el bebé debe nacer a través de cesárea para evitar que la placenta se separe prematuramente e impida que el bebé reciba oxígeno durante el parto.

  • Preeclampsia o eclampsia. La preeclampsia, antes conocida como toxemia, se caracteriza por la hipertensión inducida durante el embarazo. Se presenta junto con proteína en la orina. A veces también hay hinchazón debido a la retención de líquidos. La eclampsia es la forma más grave de este problema. Puede ocasionar convulsiones, coma e incluso la muerte.

    Se desconoce la causa de la preeclampsia, pero es más común en embarazos primerizos. Afecta a alrededor del 5% al 8% de las mujeres embarazadas. Otros factores de riesgo para la preeclampsia incluyen:

    • Mujeres gestando fetos múltiples.

    • Madres adolescentes.

    • Mujeres mayores de 40 años.

    • Mujeres con hipertensión, diabetes y/o enfermedades renales presentes antes del embarazo.

    • Mujeres obesas con un índice de masa corporal de más de 30.

    Los síntomas pueden incluir hinchazón importante de las manos y la cara, hipertensión, jaqueca, mareos, irritabilidad, menor producción de orina, dolor abdominal (vientre) y visión borrosa. El tratamiento variará de acuerdo con la severidad de la condición y la etapa del embarazo. El tratamiento puede incluir la internación, reposo en cama, medicación para bajar la hipertensión y vigilancia cuidadosa tanto del feto como de la madre.

Hydramnios

Cuando se presenta esta afección, hay un exceso de líquido amniótico alrededor de su bebé durante el embarazo. Se produce en alrededor de 1 de cada 100 embarazos. También se llama polihidramnios.

Su bebé necesita líquido amniótico para crecer. Este líquido acuoso está dentro de la bolsa amniótica (membrana). A veces se la conoce como bolsa de agua. Su bebé permanece dentro de este líquido durante todo el embarazo. Ayuda a amortiguar y proteger a su bebé. El líquido amniótico también ayuda con el crecimiento de los pulmones, los riñones y tracto gastrointestinal de su bebé.

Los pulmones y los riñones de su bebé producen ese líquido.  Su bebé traga el líquido y lo elimina en forma de orina. Los desechos se eliminan por medio de su placenta.  

Las embarazadas normalmente tienen alrededor de medio a un cuarto de galón (de 500 a 1,000 ml) de líquido amniótico. El exceso o la escasez de líquido amniótico puede causar problemas. Estos problemas pueden afectar la manera en que se desarrolla su bebé. También pueden causar complicaciones en el embarazo. Además, la cantidad de líquido amniótico puede ser un signo de otro problema.

Esta afección se puede presentar por varias razones. Es posible que se produzca demasiado líquido o que haya un problema de pérdida de líquido. O pueden estar pasando ambas cosas. Es posible que la causa del hidramnios sea diabetes de la madre.

También puede deberse a problemas del bebé que se está desarrollando. Por ejemplo:

  • Problemas digestivos que bloquean el líquido.
  • Problemas para tragar. Esto puede deberse a problemas del sistema nervioso central o a problemas con los cromosomas.
  • Síndrome de transfusión de gemelo a gemelo. Esta afección hace que los gemelos compartan la placenta.
  • Insuficiencia cardíaca
  • Infecciones

Los síntomas pueden ser levemente distintos en cada embarazo. Pueden incluir:

  • Crecimiento rápido de su útero
  • Malestar estomacal
  • Útero de mayor tamaño del normal con respecto al tiempo de gestación
  • Dolores de parto (contracciones)

Los síntomas de este problema de salud pueden parecerse a los de otras afecciones. Consulte a su proveedor de atención médica para recibir un diagnóstico.

Su proveedor de atención médica revisará sus antecedentes de salud. También le hará un examen. Un proveedor de atención médica puede notar esta afección en una ecografía durante el embarazo. Además, medirá las bolsas de líquido para verificar la cantidad. En algunos casos, una ecografía puede ayudar a encontrar la causa del hidramnios. Por ejemplo, un embarazo múltiple o un defecto de nacimiento.

El objetivo del tratamiento es mantenerla embarazada el mayor tiempo posible mientras sea seguro.  El tratamiento también puede darle más comodidad

y dependerá de sus síntomas, del embarazo y de su salud general. También variará según la gravedad de la afección. El tratamiento puede incluir:

  • Vigilar de cerca su cantidad de líquido amniótico. Su proveedor de atención médica revisará esto en las visitas.  
  • Medicamentos. Pueden reducir la cantidad de orina que produce su bebé. Esto puede reducir la cantidad de líquido.
  • Extraer algo del líquido amniótico. Esto se hace insertando una aguja a través de su útero y haciéndola entrar en la bolsa amniótica. Esto se llama amnioreducción con aminiocentesis. Quizás sea necesario que le hagan este procedimiento más de una vez.
  • Parto. Si los problemas representan un riesgo demasiado alto para usted o su bebé, es posible que usted necesite adelantar el nacimiento de su bebé.

El exceso de líquido amniótico puede provocar que su útero se agrande demasiado. Esto puede llevar a un trabajo de parto prematuro. O tal vez la bolsa amniótica se rompa con demasiada anticipación.

Esta afección también está relacionada con defectos de nacimiento. Cuando la bolsa se rompe, una gran cantidad de líquido sale del útero. Esto puede causar que la placenta se desprenda del útero demasiado tempranamente (desprendimiento prematuro de la placenta). También puede provocar que el cordón umbilical caiga dentro de su vagina (prolapso del cordón umbilical).

  • Cuando se presenta esta afección, hay un exceso de líquido amniótico alrededor de su bebé durante el embarazo.
  • Puede ser causado por problemas tanto en la madre como en el bebé.
  • Provoca que el útero crezca con rapidez.
  • Es posible que su proveedor de atención médica detecte esta afección durante una ecografía del embarazo.
  • El tratamiento dependerá de la cantidad de líquido adicional que tenga usted. Además, dependerá de otros factores.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Post-Term Pregnancy

Un embarazo que dura más de 42 semanas se conoce como postérmino (o prolongado). Un embarazo que está entre las semanas 41 y 42 se conoce como término tardío. La mayoría de las mujeres dan a luz entre las 37 y las 42 semanas de embarazo. 

Los médicos no saben por qué algunas mujeres tienen embarazos más largos que otras. Es frecuente que se deba a un error de cálculo de la fecha de parto. También es más probable que usted tenga un embarazo postérmino si:

  • Es su primer bebé.
  • Tuvo otros embarazos que pasaron las 42 semanas.
  • Tiene sobrepeso.
  • Espera un varón.

No se presentan síntomas de un embarazo postérmino. 

Para calcular su fecha de parto, su proveedor de atención médica:

  • Medirá el tamaño de su útero en ciertos puntos al principio del embarazo.
  • Tendrá en cuenta la fecha en que oiga por primera vez los latidos cardíacos de su bebé en desarrollo.
  • Considerará la primera vez que usted sienta que su bebé se mueve en su útero.
  • Usará una ecografía (ultrasonido).

En caso de un embarazo postérmino, es posible que su proveedor de atención médica haga exámenes para verificar si su bebé está bien y para detectar problemas. Los exámenes pueden incluir:

  • Ecografía
  • Comprobar cómo responde la frecuencia cardíaca de su bebé a la actividad
  • Verificar la cantidad de líquido amniótico

El objetivo es prevenir problemas y que el bebé nazca saludable. Su proveedor de atención médica hará un tratamiento según:

  • Su embarazo, su salud general y sus antecedentes de salud
  • Su capacidad de manejar tratamientos, procedimientos y medicamentos específicos
  • Su opinión o preferencias

Su proveedor de atención médica probablemente haga pruebas en la madre y el feto para detectar problemas. Esos exámenes incluyen:

  • Conteo de los movimientos fetales. Es un seguimiento de los movimientos y las patadas de su bebé. Un cambio de la cantidad y la frecuencia puede significar que su bebé en desarrollo está soportando estrés.
  • Cardiotocografía en reposo. Este estudio vigila la frecuencia cardíaca de su bebé para detectar aumentos de los movimientos de su bebé. Esto es un signo del bienestar de su bebé.
  • Perfil biofísico. Esta prueba combina una cardiotocografía en reposo con una ecografía para vigilar el bienestar de su bebé.
  • Ecografía. Este estudio usa ondas de sonido de alta frecuencia y una computadora para producir imágenes de los vasos sanguíneos, de los tejidos y de los órganos. Las ecografías también se usan para hacer un seguimiento del crecimiento de su bebé en desarrollo.
  • Estudios Doppler de circulación. Son un tipo de ecografía que usa ondas de sonido para medir la circulación de la sangre. Este estudio se usa comúnmente si un bebé que se está desarrollando no está creciendo adecuadamente.

Si los estudios determinan que no es saludable que el bebé permanezca en su útero, su proveedor de atención médica puede inducir el trabajo de parto para dar a luz al bebé.

La decisión de inducir el trabajo de parto depende de muchas cosas. Durante el trabajo de parto, su proveedor puede monitorear la frecuencia cardíaca de su bebé con un monitor electrónico. Esto se hace para detectar cambios de la frecuencia cardíaca provocados por niveles bajos de oxígeno. Es posible que usted necesite un parto por cesárea si el estado de su bebé cambia.

A veces se usa una amnioinfusión durante el trabajo de parto si hay muy poco líquido amniótico o si el bebé está presionando el cordón umbilical.  Se introduce un líquido estéril en el útero usando un tubo (catéter). Ese líquido ayuda a reemplazar el líquido amniótico y amortigua al bebé y el cordón.

Las mujeres con un embarazo postérmino, especialmente si el bebé es grande, tienen más probabilidades de tener:

  • Trabajo de parto más largo
  • Parto asistido con fórceps o ventosa
  • Lesión o desgarro vaginal
  • Parto por cesárea
  • Infección, complicaciones con la herida y sangrado después del nacimiento

También existen riesgos para el feto y recién nacido debidos a un embarazo postérmino. Por ejemplo:

  • Mortinato y muerte del recién nacido.
  • Problemas con la placenta.
  • Disminución del líquido amniótico.
  • Es posible que el feto deje de aumentar de peso, o hasta puede bajar de peso.
  • Lesión durante el nacimiento si el bebé es grande.
  • Aspiración de líquido que contiene las primeras heces del bebé (aspiración de meconio).
  • Nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia) debido a que el bebé tiene muy poca glucosa almacenada.

Una vez que su embarazo haya cumplido 37 semanas, usted hará visitas semanales a su proveedor de atención médica. Si su embarazo pasa las 41 semanas, usted y su proveedor de atención médica hablarán sobre sus opciones. Usted también decidirá con qué frecuencia necesitará revisar su embarazo y la salud de su bebé. Es importante asistir a todas sus citas.

Comuníquese enseguida con su proveedor de atención médica si:

  • Rompe bolsa (membranas) y pierde líquido amniótico
  • Sangra
  • Nota un cambio del nivel de actividad de su bebé
  • Un embarazo que dura más de 42 semanas se conoce como postérmino.
  • Los médicos no saben por qué algunas mujeres tienen embarazos más largos que otras.
  • Es posible que usted necesite hacerse exámenes para detectar signos de problemas.
  • Si los estudios determinan que ya no es saludable que su bebé permanezca en su útero, su proveedor de atención médica puede inducir el trabajo de parto para dar a luz al bebé.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Pregnancy and Pre-existing Heart Disease

La enfermedad cardíaca preexistente es un problema cardíaco que usted tenía antes de quedar embarazada. Generalmente, se trata de una afección cardíaca con la que usted nació (congénita). Puede incluir problemas cardíacos que pueden haberse corregido. También puede incluir problemas en válvulas cardíacas.  

Los problemas cardíacos comunes que se pueden ver afectados por el embarazo incluyen:

  • Estenosis mitral
  • Comunicación interauricular
  • Comunicación interventricular
  • Estenosis aórtica
  • Prolapso de la válvula mitral

La mayoría de los problemas cardíacos con los que usted nace ocurren por casualidad. Se desconocen las causas. Un problema en una válvula cardíaca puede generarse luego de una infección u otra afección.

Aunque su enfermedad cardíaca no presente síntomas o no haya afectado su vida, puede causar problemas durante el embarazo. Esto se debe a los cambios que se producen en su cuerpo cuando usted está embarazada.

A partir de su primer trimestre, el volumen de sangre se eleva a la mitad. El líquido adicional hace que su corazón trabaje más. Su corazón responde al aumentar su gasto cardíaco. Esta es la cantidad de sangre que viaja a través de su sistema circulatorio en 1 minuto. Otros sistemas de su cuerpo también responden. Su presión arterial disminuye para permitir que el volumen adicional de sangre fluya.

También se pueden producir cambios en su corazón y el sistema vascular durante el trabajo de parto y en el parto. A medida que el útero se contrae, grandes cantidades de sangre se mueven desde su útero hacia el interior de su circulación. Esto genera cambios en su presión arterial, frecuencia cardíaca y gasto cardíaco. Si le aplican anestesia epidural o espinal, también es posible que su presión arterial disminuya.  

Después del parto, su gasto cardíaco aumenta y la frecuencia cardíaca disminuye. Es posible que usted pierda mucha cantidad de sangre en el parto. Esto puede alterar su frecuencia cardíaca, presión arterial y gasto cardíaco.

La mayoría de las mujeres que tienen un problema cardíaco preexistente han recibido el diagnóstico y tratamiento antes del embarazo. Es posible que algunas mujeres con problemas cardíacos menores no sepan que tienen un problema cardíaco. Estas mujeres, y las mujeres con problemas cardíacos reparados, pueden desarrollar síntomas durante el embarazo.

Los síntomas comunes de la enfermedad cardíaca son los siguientes: Los síntomas pueden ser levemente distintos en cada embarazo. Pueden incluir:

  • Dificultad para respirar, especialmente por la noche o cuando usted no está activa
  • No poder realizar actividades normales debido a la debilidad o fatiga
  • Aturdimiento o desmayos
  • Frecuencia cardíaca irregular (palpitaciones)
  • Coloración azul en la piel debido a bajos niveles de oxígeno en la sangre (cianosis)

Los síntomas de la enfermedad cardíaca pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Consulte siempre a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

Los problemas cardíacos son una de las posibles complicaciones en el embarazo. Se presentan en alrededor de 1 de cada 100 embarazos.

Diagnosticar un problema cardíaco en el embarazo puede ser complicado. Esto se debe a que algunos de los síntomas normales del embarazo se parecen a los síntomas de la enfermedad cardíaca.

Su proveedor de atención médica le preguntará sobre sus antecedentes de salud. También le hará un examen Es posible que usted también necesite las siguientes pruebas:

  • Electrocardiograma (ECG). Esta prueba indica la actividad eléctrica de su corazón. También muestra los ritmos cardíacos anormales y busca daños en el músculo cardíaco.
  • Ecocardiografía. Esta prueba muestra la estructura y función de su corazón. Utiliza ondas sonoras que se registran en un sensor electrónico. Estas ondas muestran una imagen en movimiento de su corazón y de las válvulas cardíacas.

El tratamiento dependerá de sus síntomas, su embarazo y su salud general. También variará según la gravedad de la afección.

Su proveedor de atención médica debe estar atento al riesgo que su enfermedad cardíaca puede representar para su embarazo. Es posible que tenga que ver a un obstetra de alto riesgo. También puede que tenga que consultar a un especialista en problemas del corazón (cardiólogo) que se especializa en la enfermedad cardíaca congénita.

Cabe la posibilidad de que tenga que ver a su proveedor de atención médica con más frecuencia. Esto es para que pueda seguirlos de cerca a usted y a su bebé. También puede que necesite un medicamento para ayudar a que su corazón trabaje mejor.

Su equipo de atención médica decidirá la forma más segura para que usted tenga a su bebé. Usted puede dar a la luz por vía vaginal o mediante una cesárea. Durante el trabajo de parto, es posible que sea necesario revisar su corazón continuamente.

Los cambios normales en el embarazo puede causar problemas si usted tiene una enfermedad cardíaca. Su proveedor de atención médica le vigilará de cerca para asegurarse de que usted y su bebé estén saludables.

Si usted tiene un defecto cardíaco congénito, existe la posibilidad de que su bebé también tenga una problema cardíaco. Puede que no sea el mismo problema cardíaco que usted tiene. Probablemente tendrá que realizarse un control prenatal de alto riesgo.

La enfermedad cardíaca congénita es una afección de por vida. La mayoría de las veces, su defecto cardíaco se determina en la infancia. Otras veces, usted puede no tener síntomas durante muchos años.

Pero el embarazo provoca cambios que pueden generar problemas para las mujeres con enfermedades cardíacas. Antes de quedar embarazada, usted debe considerar asesoramiento previo a la concepción. Un especialista con experiencia en embarazos y enfermedades cardíacas puede servirle. Esto le ayudará a tomar decisiones acerca del embarazo. También puede ayudarle a aprender cómo mantener o mejorar su salud.  

Llame a su proveedor de atención médica si sus síntomas cardíacos empeoran. Además usted debe llamarle si tiene algún síntoma nuevo.

  • La enfermedad cardíaca preexistente es un problema cardíaco que usted tenía antes de quedar embarazada.
  • Aunque su enfermedad cardíaca no presente síntomas o no haya afectado su vida, puede causar problemas durante el embarazo. Esto se debe a los cambios que se producen en su cuerpo cuando usted está embarazada.
  • Antes de quedar embarazada, usted debe considerar asesoramiento previo a la concepción. Un especialista con experiencia en embarazos y enfermedades cardíacas puede servirle.
  • Es posible que tenga que ver a un obstetra de alto riesgo. También puede que tenga que consultar a un especialista en problemas del corazón (cardiólogo) que se especializa en la enfermedad cardíaca congénita.
  • Su proveedor de atención médica le vigilará de cerca para asegurarse de que usted y su bebé estén saludables.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Placenta Previa

Un sangrado se puede presentar en cualquier momento durante el embarazo. La placenta previa puede provocar sangrado en un embarazo avanzado. Esto quiere decir después de las 20 semanas aproximadamente.

Cuando la placenta se fija cerca de la abertura del cuello uterino o lo cubre, se llama placenta previa. Existen tres tipos de placenta previa:

  • Placenta previa total. La placenta cubre completamente el cuello uterino.
  • Placenta previa parcial. La placenta cubre parcialmente el cuello uterino.
  • Placenta previa marginal. La placenta está cerca del borde del cuello del útero.

Los médicos no saben cuáles son las causas de la placenta previa. Es más probable que se presente cuando se dan ciertas condiciones. Por ejemplo:

  • Embarazo anterior
  • Tumores (fibromas) en el útero (no son cancerosos)
  • Antecedentes de cirugías del útero o partos por cesárea
  • Mujer mayor de 35 años
  • Mujer afroamericana o de antecedentes étnicos no blancos
  • Fumar cigarrillos
  • Placenta previa en un embarazo anterior
  • Embarazo de un varón

El síntoma más común es un sangrado rojo brillante sin dolor de la vagina. Esto se presenta más comúnmente en el tercer trimestre del embarazo.

Los síntomas de placenta previa pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Asegúrese de visitar a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

Su médico le preguntará sobre sus antecedentes de salud. También le realizará un examen físico. Además, el proveedor hará una ecografía (ultrasonido). Una ecografía usa ondas de sonido para producir una imagen de los órganos. Puede mostrar en dónde está la placenta y en qué medida está cubriendo el cuello del útero. Es posible que le hagan, en cambio, una ecografía transvaginal.

Una ecografía puede mostrar que una placenta está cerca del cuello del útero a principios del embarazo. Sin embargo, solo unas pocas mujeres presentarán una verdadera placenta previa. Es común que la placenta se aleje del cuello uterino a medida que crece el útero.

No existe un tratamiento para cambiar la posición de la placenta. Es posible que usted necesite:

  • Más ecografías para hacer un seguimiento de dónde está la placenta.
  • Descanso en cama u hospitalización. 
  • Parto anticipado. Esto dependerá de cuánto sangrado tenga usted, de qué tan avanzado esté el embarazo y de qué tan saludable esté su bebé.
  • Parto por cesárea.
  • Transfusión de sangre para tratar una pérdida de sangre importante.

El riesgo más grande de placenta previa es un sangrado muy abundante (hemorragia). El sangrado con frecuencia se presenta a medida que la parte inferior del útero se afina durante el tercer trimestre del embarazo. Esto provoca el sangrado de la zona de la placenta que está sobre el cuello uterino. El riesgo de sangrado es más alto si una parte grande de la placenta cubre el cuello del útero. Otras posibles complicaciones incluyen:

  • La placenta no se adhiere al útero como debería.
  • El crecimiento de su bebé en el útero se hace lento.
  • Nacimiento pretérmino. Significa antes de las 37 semanas del embarazo.
  • Defectos de nacimiento.

Llame a su proveedor de atención médica en caso de cualquier sangrado durante su embarazo. Es posible que un sangrado en el embarazo no sea serio. Si el sangrado es de moderado a grave, o si usted siente dolor, comuníquese enseguida con su proveedor de atención médica.

  • La placenta previa es una causa de sangrado en un embarazo avanzado. Esto quiere decir después de las 20 semanas aproximadamente.
  • La placenta previa causa sangrado porque la placenta está cerca del cuello uterino o lo cubre.
  • El sangrado debido a placenta previa no causa dolor.
  • Es posible que usted tenga que hacer reposo en cama o anticipar el nacimiento de su bebé.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.