Inguinal and Umbilical Hernias in Children

Una hernia ocurre cuando una sección del intestino sobresale a través de una debilidad en los músculos abdominales. Un bulto blando se ve debajo de la piel donde está la hernia.

En los niños, la hernia normalmente ocurre en 1 de 2 lugares:

  • La zona de la entrepierna. Esto se llama hernia inguinal.
  • Alrededor del ombligo. Esto se llama hernia umbilical.

Una hernia puede desarrollarse en los primeros meses después del nacimiento del bebé debido a una debilidad en los músculos del abdomen. Las hernias umbilicales e inguinales suceden por razones ligeramente diferentes.

Hernia inguinal

Durante el embarazo, todos los bebés tienen un área llamada canal inguinal, que va desde el abdomen hasta los genitales. En los bebés varones, este canal permite que los testículos vayan del abdomen al escroto, que es el saco donde se encuentran los testículos. Normalmente, el canal inguinal de un bebé se cierra poco antes o después del nacimiento. Pero en algunos casos, ese canal no se cierra por completo. Cuando eso sucede, una parte del intestino puede introducirse en el canal inguinal a través de la parte débil de la pared abdominal. Eso provoca una hernia inguinal. La mayoría de las hernias inguinales se dan en los niños varones.

Hernia umbilical

Cuando el feto crece y se desarrolla durante el embarazo, hay una pequeña abertura en los músculos abdominales. Esta abertura se cierra después del nacimiento. Pero hay veces en que no se cierra por completo y queda una pequeña abertura. Una parte del intestino puede introducirse en esa abertura entre los músculos abdominales. Eso provoca una hernia umbilical.

Las hernias ocurren con más frecuencia en niños que tienen uno o más de los siguientes factores de riesgo:

  • Nacieron antes de tiempo, o son prematuros
  • Su mamá, su papá o alguno de sus hermanos tuvieron una hernia cuando eran bebés
  • Tienen fibrosis quística
  • Tienen displasia del desarrollo en la cadera, una afección que se trae desde el nacimiento
  • Son varones y no descendieron sus testículos. Eso significa que sus testículos no bajaron hasta el escroto antes del nacimiento
  • Tienen problemas en los órganos urinarios o reproductores 

Las hernias inguinales se desarrollan

  • En los niños que tiene antecedentes familiares de hernias inguinales
  • Con más frecuencia en los bebés y niños que tienen otros problemas urinarios o reproductores
  • Más a menudo en el área de la ingle derecha que en la izquierda, pero puede ocurrir en ambos lados

Las hernias umbilicales se desarrollan

  • Con más frecuencia en niños afroamericanos
  • Con mayor frecuencia en bebés prematuros

Las hernias suelen ocurrir en los recién nacidos, pero pueden no ser perceptibles durante varias semanas o meses después del nacimiento.

  • Las hernias inguinales se presentan como un bulto o una zona hinchada en la entrepierna o el escroto.
  • Las hernias umbilicales se presentan como un bulto o una zona hinchada en la zona del ombligo.

En ambos casos, la protuberancia puede verse con más facilidad cuando el bebé llora, tose o hace fuerza para evacuar los intestinos. Puede disminuir o desaparecer cuando el bebé se tranquiliza. Si el proveedor de atención médica de su hijo presiona ligeramente sobre esta protuberancia cuando el niño está tranquilo y acostado, normalmente se reducirá. O puede que se meta hacia el interior del abdomen.

En algunos casos, la hernia no puede introducirse en el abdomen. Entonces el tramo de intestino puede quedar atrapado en la zona debilitada del músculo abdominal. Los síntomas que pueden verse cuando esto sucede incluyen los siguientes:

  • Vientre redondo
  • Dolor y sensibilidad en el abdomen
  • Vómito
  • Agitación
  • Enrojecimiento o decoloración cerca de la hernia
  • Fiebre

Si el intestino atrapado no se trata, puede interrumpirse el flujo de sangre a parte del intestino. Se trata de una emergencia médica.

Los síntomas de una hernia pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Siempre hable con el proveedor de atención médica de su hijo para tener un diagnóstico.

Las hernias pueden diagnosticarse mediante un examen físico realizado por el proveedor de atención médica de su hijo. Lo examinará para ver si la hernia puede introducirse suavemente en la cavidad abdominal. Esto se denomina hernia reducible. El proveedor puede solicitar radiografías o ecografías abdominales para examinar el intestino con más detalle, especialmente si la hernia ya no es reducible.

El tratamiento dependerá de los síntomas, la edad y el estado general de salud de su hijo. También variará según la gravedad de la afección.

Hernia inguinal

Es necesaria una operación para tratar una hernia inguinal. En muchos casos, la cirugía se hace enseguida después de descubierta la hernia. Eso es porque el intestino puede atorarse en el conducto inguinal. Cuando esto sucede, el suministro de sangre al intestino puede interrumpirse, y el intestino puede resultar dañado.

Para la cirugía de hernia, a su hijo le administrarán anestesia. Le harán un pequeño corte o incisión en la zona de la hernia. La sección de intestino se volverá a colocar en el abdomen y se coserán los músculos para cerrarlos. A veces, se usa una pieza de malla para ayudar a fortalecer la zona donde se han reparado los músculos.

Los niños que se hacen una reparación quirúrgica de una hernia inguinal suelen volver a casa el mismo día de la cirugía.

Hernia umbilical

A la edad de 1 año, muchas hernias umbilicales se habrán cerrado por su cuenta sin necesidad de cirugía.  Casi todas las hernias umbilicales se habrán cerrado sin cirugía antes de que el niño tenga 5 años. Por eso, hay muchas opiniones acerca de cuándo es necesaria una reparación quirúrgica de una hernia umbilical.

En general, el proveedor de atención médica de su hijo puede sugerir que se repare quirúrgicamente la hernia umbilical si:

  • La hernia se hace más grande con la edad
  • No puede volver a introducirse en el abdomen
  • Todavía está presente después de los 3 años

Siempre hable con el proveedor de atención médica de su hijo para determinar qué es lo mejor para su hijo.

Para la cirugía de hernia umbilical, a su hijo le administrarán anestesia. Le harán un pequeño corte o incisión en el ombligo. La sección de intestino se volverá a colocar en el abdomen y se coserán los músculos para cerrarlos. A veces, se usa una pieza de malla para ayudar a fortalecer la zona donde se han reparado los músculos.

Los niños que se hacen una reparación quirúrgica de una hernia umbilical quizás puedan volver a casa el mismo día de la cirugía.

En ocasiones, la sección del intestino que sobresale por la hernia queda atascado. Cuando esto sucede, ya no es reducible. Es decir, que ya no puede introducirse suavemente otra vez en el abdomen. Si no se trata, puede interrumpirse el flujo de sangre a parte del intestino. Se trata de una emergencia médica.

Llame enseguida al proveedor de atención médica de su hijo si la hernia de su hijo:

  • Se ve roja o decolorada
  • Duele
  • Causa síntomas de vómito o fiebre

Si ve que su hijo presenta inflamación cerca del ombligo o en la entrepierna, haga que lo revise su proveedor de atención médica.

  • Una hernia ocurre cuando una sección del intestino sobresale a través de una debilidad en los músculos abdominales.
  • La hernia crea un bulto blando debajo de la piel.
  • Una hernia que se produce en la zona del ombligo se llama hernia umbilical.
  • Una hernia que se produce en la zona de la entrepierna se llama hernia inguinal.
  • Es necesaria una operación para tratar una hernia inguinal. Una hernia umbilical puede cerrarse por sí sola.
  • En algunos casos, las hernias puede producir un bloqueo (“estrangularse”). Puede interrumpirse el flujo de sangre a parte del intestino. Se trata de una emergencia médica.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita al proveedor de atención médica de su hijo:

  • Tenga en mente la razón de la visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé el proveedor para su hijo.
  • Pregunte por qué se se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo ayudará a su hijo. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si la afección de su hijo se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué se recomienda un análisis o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si su hijo no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si su hijo tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo puede comunicarse con el proveedor de su hijo después del horario de consultorio. Es importante por si su hijo se enferma y usted necesita hacer preguntas o pedir un consejo.

Postpartum Hemorrhage

La hemorragia posparto es un sangrado más intenso de lo normal después del nacimiento de un bebé. Entre 1 y 5 de cada 100 mujeres tienen hemorragia posparto. Es más probable que suceda con un nacimiento por cesárea. Por lo general, ocurre después de que sale la placenta, pero puede suceder más adelante.

Cuando nace el bebé, el útero normalmente se contrae y expulsa la placenta. Una vez expulsada, las contracciones ayudan a presionar los vasos sanguíneos en la zona en la que estaba adherida. Si el útero no se contrae con la fuerza suficiente, los vasos sanguíneos sangran libremente. Esta es la causa más común de hemorragia posparto. También es posible que haya sangrado si quedan adheridos pequeños fragmentos de placenta. 

La hemorragia posparto también puede ser producto de:

  • Un desgarro en el cuello del útero o en los tejidos de la vagina
  • Un desgarro en los vasos sanguíneos del útero
  • Sangrado en una zona o espacio de tejido oculto en la pelvis. Esta masa de sangre se llama hematoma. Por lo general, se encuentra en la vulva o la vagina.
  • Problemas de coagulación de la sangre
  • Problemas con la placenta

Algunas mujeres tienen mayor riesgo de hemorragia posparto que otras. Las afecciones que pueden aumentar el riesgo incluyen:

  • Desprendimiento de la placenta. Separación temprana de la placenta del útero.
  • Placenta previa. La placenta cubre o está cerca del comienzo del cuello del útero.
  • Sobredistención del útero. El útero es más grande de lo normal por exceso de líquido amniótico o porque el bebé es muy grande.
  • Embarazo múltiple
  • Problemas de presión arterial alta en el embarazo
  • Muchos nacimientos previos
  • Trabajo de parto prolongado
  • Infecciones
  • Obesidad
  • Uso de fórceps o parto asistido por vacío
  • Ser de origen asiático o hispano

Estos son los síntomas más comunes de la hemorragia posparto:

  • Sangrado incontrolable
  • Descenso de la presión arterial
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Disminución del recuento de glóbulos rojos
  • Inflamación y dolor en la vagina y las zonas cercanas, si el sangrado es producido por un hematoma 

Los síntomas de la hemorragia posparto pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Visite siempre a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

Su proveedor de atención médica revisará sus antecedentes de salud y le hará un examen físico. En ocasiones, los análisis de laboratorio pueden ayudar con el diagnóstico. Otras pruebas pueden incluir:

  • Estimar la cantidad de sangre que perdió
  • Medir el pulso y la presión arterial
  • Conteo de glóbulos rojos
  • Factores de coagulación en la sangre

El objetivo del tratamiento de la hemorragia posparto es encontrar y detener la causa del sangrado lo antes posible. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Medicamentos o masaje uterino para estimular las contracciones
  • Retirar fragmentos de placenta que puedan haber quedado en el útero
  • Examinar el útero y otros tejidos de la pelvis, la vagina y la vulva en busca de áreas que necesiten reparación
  • Balón de Bakri o catéter de Foley para aplicar presión en la parte que sangra en el interior del útero. Es posible que su proveedor de atención médica rellene el útero con esponjas y material estéril. Esta es una alternativa si no se dispone de un balón de Bakri o un catéter de Foley. 
  • Laparotomía. Se trata de una cirugía para abrir el abdomen y buscar la causa del sangrado.
  • Atar o sellar los vasos sanguíneos. Esto se realiza mediante suturas de compresión uterina, un gel especial, pegamento o espirales. La cirugía se realiza durante la laparotomía.
  • Histerectomía. Es una cirugía para extraer el útero. En la mayoría de los casos, éste es el último recurso.

Reemplazar la sangre y los líquidos perdidos es importante en el tratamiento de la hemorragia posparto. Es posible que le administren enseguida líquidos, sangre y productos sanguíneos por vía intravenosa para evitar un shock. El oxígeno también puede ayudar.

La hemorragia posparto puede ser un problema serio. Pero si el proveedor de atención médica la descubre rápidamente y trata la causa del sangrado, por lo general, la recuperación es total.

Perder mucha sangre muy rápido puede producir una fuerte caída en su presión arterial. Esto puede provocar un shock o la muerte si no se trata.

Es importante saber antes de dar a luz cuáles son los factores que la ponen en riesgo de sufrir una hemorragia posparto. Es fundamental tener atención de emergencia disponible en caso de que se requiera al momento del nacimiento o después de dar a luz. La atención temprana puede reducir la cantidad de sangre que se pierde.

La mayoría de los casos de hemorragia de posparto suceden en el nacimiento o poco después. Pero puede sangrar mucho cuando vuelve a su casa del hospital. Si esto sucede, llame de inmediato a su proveedor de atención médica.

  • La hemorragia posparto es un sangrado intenso después del nacimiento de un bebé.
  • Perder mucha sangre muy rápido puede producir una fuerte caída en su presión arterial. Puede provocar un shock o la muerte si no se trata.
  • La causa más común de la hemorragia posparto es cuando el útero no se contrae lo suficiente después del parto.
  • Encontrar y tratar rápidamente la causa del sangrado en general da como resultado una recuperación total.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor de atención médica le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además, escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor de atención médica.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué se recomienda un análisis o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor de atención médica si tiene preguntas.

 

Dilation and Curettage (D&C)

El procedimiento de dilatación y curetaje se denomina también D y C. Es una cirugía para eliminar tejidos anormales en el útero. Primero, su proveedor de atención médica expandirá (dilatará) la parte baja y estrecha del útero (cuello). Luego, raspará el revestimiento del útero (endometrio) con una herramienta con forma de cuchara.

La D y C utiliza succión para extraer el contenido del útero. Este procedimiento se llama dilatación y evacuación (D y E).

Su proveedor de atención médica puede sugerir una D y C para diagnosticar o tratar un sangrado uterino anormal. También se puede utilizar para encontrar un cáncer o como parte de una prueba de infertilidad.

El sangrado anormal puede ser causado por fibroides, pólipos o cáncer en el útero o su revestimiento. El sangrado uterino anormal también puede deberse a problemas hormonales. Esto es particularmente cierto en mujeres que están cercanas a la menopausia.

Su proveedor de atención médica puede utilizar un procedimiento de D y C después de un aborto espontáneo para extraer el feto y los tejidos, si es que  no se eliminaron por sí mismos. Si dichos tejidos no se eliminan por completo pueden provocar una infección o sangrado intenso. Este tipo de D y C también se conoce como evacuación quirúrgica del útero o  D y E.

Algunas veces, después de dar a luz, pequeños fragmentos de la placenta quedan atrapados en el endometrio y no se eliminan. Esto puede causar sangrado o infecciones. Su proveedor de atención médica puede utilizar una D y C para retirar esos fragmentos para que el endometrio pueda sanar.

Es posible que su proveedor de atención médica tenga otras razones para recomendar una D y C.

Las siguientes son algunas posibles complicaciones de una D y C:

  • Sangrado intenso
  • Infecciones
  • Desgarro de la pared del útero o el intestino
  • Desarrollo de tejido cicatricial dentro del útero

Avise a su proveedor de atención médica si es alérgica o sensible a medicamentos, al yodo o al látex.

Si está embarazada o cree que podría estarlo, informe a su proveedor de atención médica.

Es posible que existan otros riesgos relacionados a su condición específica. Recuerde hablar con su proveedor de atención médica sobre cualquier preocupación que tenga antes del procedimiento.

Una infección vaginal, del cuello del útero o pélvica puede interferir con una D y C.

Esto es lo que sucederá:

  • Su proveedor de atención médica le explicará el procedimiento y usted podrá hacer preguntas.
  • Se le pedirá que firme un formulario de consentimiento para autorizar a la realización del procedimiento. Lea el formulario cuidadosamente y pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • Su proveedor de atención médica revisará su historia clínica y le hará un examen físico para asegurarse de que está en buenas condiciones de salud antes de realizar el procedimiento. Es posible que le hagan análisis de sangre u otras pruebas de diagnóstico.
  • Si le administran anestesia general, espinal o epidural deberá hacer ayuno 8 horas antes del procedimiento; generalmente después de la medianoche. Si el procedimiento se realiza con anestesia local, el proveedor de atención médica le dará instrucciones sobre el ayuno.
  • Si está embarazada o cree que podría estarlo, informe a su proveedor de atención médica. Es probable que le pida un análisis para determinar si está embarazada antes de realizar el procedimiento.
  • Informe a su proveedor de atención médica si tiene sensibilidad o es alérgica a algún medicamento, al yodo, al látex, a la cinta adhesiva o a la anestesia.
  • Dígale también todos los medicamentos (con receta y de venta libre) y suplementos de hierbas que está tomando.
  • Avísele a su proveedor de atención médica si tiene antecedentes de trastornos de sangrado o si está tomando medicamentos diluyentes de la sangre (anticoagulantes), aspirina, u otros medicamentos que afecten la coagulación de la sangre. Es probable que le pidan dejar de tomarlos antes del procedimiento.
  • Si le administran un sedante antes del procedimiento, necesitará que otra persona la lleve en automóvil a su casa después.
  • Es aconsejable que traiga un apósito sanitario para usar después del procedimiento.
  • Siga cualquier otra instrucción que le dé su proveedor de atención médica para prepararse.

Su proveedor de atención médica puede hacer la D y C en su consultorio o en un hospital mientras está internada. Los procedimientos pueden variar según su afección y la forma de trabajo de su proveedor de atención médica.

El tipo de anestesia dependerá de qué tipo de procedimiento le practiquen. Puede que la duerman con anestesia general. O que permanezca despierta con anestesia espinal o epidural. En ese caso, no tendrá sensibilidad de la cintura hacia abajo. El anestesista controlará constantemente su frecuencia cardíaca, presión arterial, respiración y nivel de oxígeno en sangre durante la cirugía.

En general, una D y C sigue este proceso:

  1. Se quitará la ropa y se colocará una bata de hospital.
  2. Vaciará su vejiga.
  3. Se acostará en una mesa de operaciones o de examen, con los pies y las piernas apoyados como para un examen ginecológico.
  4. Un proveedor de atención médica le colocará una vía intravenosa (IV) en el brazo o la mano.
  5. Le insertarán una sonda urinaria.
  6. Su proveedor de atención médica le introducirá en la vagina un instrumento llamado espéculo para separar las paredes de la vagina y dejar expuesto el cuello uterino.
  7. Limpiará el cuello del útero con una solución antiséptica.
  8. En caso de utilizar anestesia local, el proveedor de atención médica puede dormir el área utilizando una aguja pequeña para inyectar medicamentos.
  9. Si utiliza anestesia general o regional, el anestesista controlará continuamente su frecuencia cardíaca, presión arterial, respiración y nivel de oxígeno en sangre durante la cirugía.
  10. Es posible que se usen unas pinzas especiales para sujetar el cuello uterino durante el procedimiento.
  11. En caso de que sea necesario analizar el tejido de cuello del útero, es posible que raspen la parte interna del conducto cervical con una pequeña cureta. 
  12. Posiblemente, inserten un instrumento delgado, como una varilla, llamado sonda uterina a través de la apertura del cuello del útero para determinar la longitud. La anestesia local puede provocar cólicos. Luego, le quitará la sonda.
  13. Su proveedor de atención médica insertará una serie de varillas delgadas para expandir el cuello del útero. Cada varilla tiene un diámetro más grande que la anterior. Este proceso ensanchará gradualmente la apertura del cuello del útero para que el médico pueda insertar la cureta.
  14. El proveedor de atención médica insertará la cureta por la apertura del cuello uterino hasta el útero y la pasará por el recubrimiento de útero para raspar los tejidos. En algunos casos, el médico podrá utilizar succión para retirar los tejidos. La anestesia local puede provocar cólicos.
  15. Su proveedor de atención médica retirará los instrumentos y enviará los tejidos recolectados al laboratorio para que los analicen.
  16. Si extrajo tejidos de un embarazo (llamados productos de la concepción), el proveedor de atención médica los enviará al laboratorio para analizar si hay problemas genéticos.

El proceso de recuperación variará en función del tipo de procedimiento realizado y de la anestesia que le hayan administrado.

Si le dieron anestesia regional o general, la enviarán a una sala de recuperación donde la controlarán. Una vez que su presión arterial, pulso y respiración estén estables y que usted esté alerta, la llevarán a su habitación en el hospital o le darán el alta. Si este procedimiento fue ambulatorio, organice que otra persona la lleve en automóvil a su casa.

Después de una D y C con anestesia local es posible que la hagan descansar 2 horas antes de irse a su casa.

Es aconsejable que use una toalla sanitaria para el sangrado. Es normal tener algunas manchas o sangrado vaginal leve durante algunos días después del procedimiento.

Es posible que tenga cólicos durante los primeros días después de una D y C.

No use tampones, ni tenga relaciones sexuales durante 2 o 3 días después de una D y C, o durante el tiempo que le recomiende su proveedor de atención médica.

Es posible que tenga que restringir sus actividades de otras maneras, por ejemplo, no hacer ninguna actividad que requiera esfuerzo o levantar objetos pesados.

Dado que la D y C elimina el recubrimiento del útero, éste necesitará regenerarse. Su próximo período menstrual podría comenzar antes o después de lo habitual.

Podrá retomar su alimentación habitual, a menos que su proveedor de atención médica le indique otra cosa.

Tome un analgésico para los calambres o dolores de acuerdo con las recomendaciones de su proveedor de atención médica. La aspirina u otros medicamentos analgésicos pueden aumentar las probabilidades de hemorragias. Asegúrese de tomar solo los medicamentos que le hayan recomendado.

Su proveedor de atención médica le indicará cuando debe regresar para seguir con el tratamiento o cuidado médico.

Dígale a su proveedor de atención médica si tiene alguno de los siguientes síntomas:

  • Sangrado intenso
  • Flujo vaginal maloliente
  • Fiebre y/o escalofríos
  • Dolor fuerte en el abdomen

Su proveedor de atención médica puede darle otras instrucciones después del procedimiento, según su situación.

Antes de aceptar hacerse la prueba o el procedimiento, confirme si sabe lo siguiente:

  • El nombre de la prueba o procedimiento
  • La razón por la que le harán la prueba o el procedimiento
  • Qué resultados esperar y qué significan
  • Los riesgos y beneficios de la prueba o del procedimiento
  • Cuáles son los posibles efectos secundarios o complicaciones
  • Cuándo y dónde se hará la prueba o el procedimiento.
  • Quién le hará la prueba o el procedimiento y qué títulos o diplomas tiene esa persona.
  • Qué sucedería si no se hace la prueba o el procedimiento.
  • Si hay alguna prueba o procedimiento alternativos que podría considerar
  • Cuándo y cómo recibirá los resultados
  • A quién llamar después de la prueba o el procedimiento si tiene preguntas o problemas.
  • Cuánto tendrá que pagar por la prueba o el procedimiento

                                                                                                                             

Gestational Diabetes

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se da durante el embarazo. A diferencia de la diabetes de tipo 1, la diabetes gestacional no se debe a tener demasiado poca insulina. En lugar de eso, una hormona fabricada por la placenta evita que su cuerpo use la insulina como debería. A esto se le llama “resistencia a la insulina”. A continuación, el azúcar (glucosa) en sangre se acumula en la sangre en lugar de que la absorban las células del cuerpo.

Los síntomas de la diabetes gestacional por lo general desaparecen después del parto. Pero en ocasiones no desparece, o puede correr más riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 más adelante.

Los proveedores de atención médica no saben qué causa la diabetes gestacional, pero sí saben qué sucede.

La placenta brinda nutrientes y agua al bebé en crecimiento. La placenta también produce varias hormonas para mantener sano el embarazo. Estas hormonas incluyen, por ejemplo:

  • Estrógeno
  • Progesterona
  • Cortisol
  • Prolactina humana

Estas hormonas pueden afectar la manera en que su cuerpo usa la insulina (efecto contra la insulina). Esto por lo general comienza a las 20 o 24 semanas del embarazo y podría llevar a diabetes gestacional.

Durante el embarazo, se acumula más grasa en el cuerpo, ingiere más calorías y hace menos ejercicio. Todo esto puede hacer que sus niveles de azúcar (glucosa) en sangre sean más altos que lo normal y puedan llevar a diabetes gestacional.

A medida que la placenta va creciendo, produce más cantidad de estas hormonas. El riesgo de resistencia a la insulina aumenta. Normalmente, el páncreas puede fabricar más insulina para superar la resistencia a la insulina. Pero si no puede producir suficiente para superar los efectos de las hormonas de la placenta, puede desarrollar diabetes gestacional.

Cualquier mujer puede desarrollar diabetes gestacional durante el embarazo. Tiene más probabilidades de tenerla si:

  • Tiene sobrepeso o es obesa
  • Tienen antecedentes familiares de diabetes
  • Ha dado a luz bebé de más de 9 libras
  • Tiene más de 25 años
  • Es afroamericana, indoamericana, asiática americana, hispana, latina o de las islas del Pacífico
  • Tiene prediabetes (tolerancia a la glucosa deteriorada)
  • Tiene hipertensión

La diabetes gestacional no causa ningún síntoma. Por eso es importante hacerse análisis para saber si la tiene en caso de tener riesgo alto.

Si sus niveles de azúcar en sangre son muy altos, es posible que tenga estos síntomas:

  • Orinar mucho más de lo normal
  • Tener más hambre o sed que lo normal
  • Tener visión borrosa
  • Tener náuseas o vómitos
  • Perder peso a pesar de tener más apetito

Debe realizarse análisis de diabetes gestacional en las semanas 24 a 28 del embarazo.

La Asociación Estadounidense de Diabetes también recomienda que le realicen análisis de diabetes tipo 2 si tiene factores de riesgo para esta afección. Estos análisis deben realizarse en la primera consulta prenatal.

Las pruebas se realizan mediante estos análisis:

  • Prueba de tolerancia a la glucosa de una hora. Bebe una bebida especial alta en azúcar. Una hora después, el proveedor de atención médica mide sus niveles de azúcar (glucosa) en sangre. Si los niveles están por encima de un determinado nivel, se considera un resultado anormal.
  • Prueba de tolerancia a la glucosa de tres horas. Si la prueba de 1 hora es anormal, le realizarán una segunda prueba de tolerancia a la glucosa para confirmar el diagnóstico. Tendrá que beber otra bebida especial, pero con más azúcar. El proveedor de atención médica medirá sus niveles de azúcar en sangre 1, 2 y 3 horas después. Tiene diabetes gestacional si por lo menos dos de las mediciones de glucosa son más altas de lo normal.

Si le diagnostican diabetes gestacional, deberá hacerse análisis de diabetes entre 6 y 12 semanas después de que nazca su bebé. También deberá hacerse los análisis por lo menos cada tres años durante el resto de su vida.

Su proveedor de atención médica analizará cuál es el mejor tratamiento para usted según:

  • Su edad
  • Su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su afección
  • Su capacidad de manejar tratamientos, procedimientos y medicamentos específicos
  • Cuánto tiempo se espera que dure la afección
  • Su opinión o preferencia

El tratamiento para la diabetes gestacional se centra en mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los valores normales. El tratamiento puede incluir:

  • Dieta especial. Debe comer por lo menos 5 porciones de vegetales, frutas, productos lácteos bajos en grasa o sin grasa y carnes magras. Usar grasas líquidas para cocinar en lugar de grasas sólidas. Debe comer cereales integrales y evitar los bocadillos altos en calorías o los postres dulces.
  • Hacer actividad física. Debe realizar ejercicio moderado a menos que su proveedor de atención médica le indique que no lo haga.
  • Controlar la glucosa en la sangre diariamente. El objetivo es mantener sus niveles de azúcar en sangre por debajo de los 130mg/dL a 140mg/dL una hora después de comer.
  • Inyecciones de insulina. Tal vez las necesite para controlar sus niveles de azúcar en sangre. O tal vez necesite otros medicamentos de administración oral.

La diabetes gestacional por lo general no causa defectos de nacimiento. Pero puede afectar a su bebé de otras formas si sus niveles de azúcar en sangre no están bajo control.

A continuación verá dos problemas importantes de salud que se pueden desarrollar.

Macrosomía

Macrosomía significa un bebé mucho más grande de lo normal. Esto sucede si la sangre de la madre tiene demasiada azúcar. El páncreas del feto percibe este alto nivel de azúcar en sangre y fabrica más insulina. El feto puede transformar el azúcar adicional en grasa. Esta grasa adicional significa un bebé más grande.

Un bebé más grande que lo normal puede resultar difícil de dar a luz. El bebé puede tener traumatismos o daños nerviosos o tal vez requiera nacer por cesárea.

Hipoglucemia

Hipoglucemia es el bajo nivel de azúcar en sangre. Esto puede sucederle al bebé justo después de nacer si los niveles de azúcar en sangre de la madre son muy altos. Estos altos niveles en la madre hacen que el feto fabrique más insulina. Una vez que el bebé nace, ya no tiene los niveles de azúcar en sangre altos de la madre. Esto provoca que el nivel de glucosa en sangre del bebé recién nacido baje mucho.

Sus niveles de azúcar en sangre se controlarán muy estrechamente durante el parto. El proveedor de atención médica puede administrarle insulina para mantener el azúcar en sangre en un rango normal. Esto evitará que el azúcar en sangre de su bebé baje mucho después del parto. 

Los bebés que nacen de madres con diabetes gestacional también pueden tener niveles de calcio o magnesio bajos en la sangre.

Estas complicaciones pueden prevenirse. La clave de la prevención es el control cuidadoso de los niveles de azúcar en sangre en cuanto se diagnostica diabetes.

  • La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se da durante el embarazo.
  • Puede deberse a las hormonas que produce la placenta. Estas hormonas pueden hacer que la insulina de su cuerpo no funcione tan bien como debería.
  • La diabetes gestacional se produce aproximadamente a mitad del embarazo y no causa defectos de nacimiento.
  • Si su azúcar en sangre no está bajo control, el bebé puede desarrollar problemas. Un problema es un crecimiento mayor al normal. El otro problema es un nivel muy bajo de azúcar en sangre justo después de nacer.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo la visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.

Preterm Labor

Es el trabajo de parto que comienza antes de las 37 semanas completas de embarazo. Se produce cuando el útero se contrae regularmente y el cuello del útero comienza a afinarse y abrirse. Esto permite que el bebé (feto) entre en el canal de parto.

En la mayoría de las mujeres, se desconoce el motivo. Las causas conocidas del trabajo de parto pretérmino son:

  • Infecciones
  • Sangrado vaginal
  • Cambios hormonales
  • Estiramiento del útero. Esto puede ocurrir por tener más de un feto, un bebé grande o demasiado líquido amniótico.

La mayoría de las mujeres que experimentan trabajo de parto pretérmino no tienen factores de riesgo conocidos. Sin embargo, existen condiciones que aumentan el riesgo.

Factores de riesgo de la madre

  • Fumar
  • Ser menor de 20 años o mayor de 35
  • Tener problemas de salud de largo plazo, como una enfermedad cardíaca o renal
  • Usar drogas ilegales, como la cocaína
  • Tener un útero de forma anormal
  • Tener un cuello uterino que no puede permanecer cerrado
  • Estrés
  • Tener antecedentes de trabajo de parto pretérmino
  • Ser afroamericana

Factores de riesgo relacionados con el embarazo

  • Placenta que se separa del útero antes de tiempo
  • Placenta en posición anormal
  • Placenta que no funciona como debería
  • Ruptura del saco que recubre al feto antes de tiempo (ruptura prematura de las membranas)

Factores de riesgo para el feto

  • Defectos de nacimiento
  • Problemas con el crecimiento del feto
  • Más de un feto

Estos son los síntomas más comunes del trabajo de parto pretérmino:

  • Tensión en el útero (contracciones), especialmente si son más de 4 en 1 hora
  • Cólicos similares a los dolores menstruales
  • Presión en la parte baja del abdomen
  • Dolor de espalda
  • Diarrea
  • Cambio en el tipo o la cantidad de la secreción vaginal. Puede ser sangre, moco o fluido acuoso.
  • Chorros de líquido de la vagina

Si tiene alguno de estos síntomas de trabajo de parto pretérmino, comuníquese lo antes posible con su proveedor de atención médica.

Los síntomas del trabajo de parto pretérmino pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Visite siempre a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

Si su proveedor de atención médica considera que está con un trabajo de parto pretérmino, lo más probable es que la interne en el hospital. Mediante un monitor electrónico medirá la frecuencia de las contracciones y su duración. Este monitor tiene un pequeño dispositivo (transductor) que se coloca sobre su panza con un cinturón. El transductor detecta y envía información sobre las contracciones al monitor. También se controla el ritmo cardíaco del bebé.

Otras formas de determinar el trabajo de parto pretérmino pueden ser:

  • Un examen pélvico. Su proveedor de atención médica controlará el cuello del útero para determinar si hay cambios.
  • Una ecografía transvaginal. Para esta ecografía se utiliza un dispositivo (transductor) que se coloca dentro de la vagina. El examen permite medir la longitud del cuello del útero.
  • Un análisis del líquido amniótico. Esto permite a su proveedor de atención médica saber si el saco alrededor del feto está roto.
  • Pruebas de fibronectina fetal (fFN). La fFN es una proteína que se encuentra entre la membrana amniótica y el recubrimiento del útero. Se analiza un hisopado del cuello del útero o el fluido vaginal en busca de fFN. Si está presente, puede ser un signo de trabajo de parto pretérmino.

El tratamiento para el trabajo de parto pretérmino puede incluir:

  • Reposo en cama, ya sea en casa o en el hospital
  • Medicamentos tocolíticos. Ayudan a disminuir o detener las contracciones. Se pueden aplicar como inyecciones o directamente en la vena (por vía intravenosa).
  • Corticoesteroides. Ayudan a que los pulmones del bebé crezcan y maduren. Los pulmones de los bebés prematuros pueden tener dificultades para funcionar por sí mismos.
  • Cerclaje cervical. Este procedimiento se usa para cerrar el cuello del útero con una sutura. Se puede realizar cuando el cuello de útero es débil y no logra permanecer cerrado.
  • Antibióticos. Se usan para tratar infecciones
  • Parto. Si los tratamientos no detienen el trabajo de parto pretérmino o usted o su bebé corren peligro, su proveedor de atención médica provocará el parto. Tal vez necesite una cesárea.

El trabajo de parto pretérmino puede llevar a un nacimiento prematuro. Si bien la mayoría de los bebés nacen después de la semana 37, los que nacen prematuros tienen mayores riesgos de complicaciones.

Los bebés prematuros nacen antes de que su cuerpo y su sistema de órganos hayan madurado completamente. Estos bebés suelen ser pequeños, con bajo peso al nacer (menos de 2500 gramos o 5,5 libras). También pueden necesitar ayuda para respirar, comer, combatir infecciones y mantener la temperatura corporal. Los bebés que nacen antes de las 28 semanas son los que corren más riesgo de tener problemas.

Los bebés prematuros pueden tener:

  • Problemas para mantener la temperatura corporal estable o conservar el calor
  • Problemas para respirar
  • Problemas en el corazón y los vasos sanguíneo, incluso defectos en el corazón y problemas en la sangre y el ritmo cardíaco
  • Problemas en la sangre, como por ejemplo, bajo recuento de glóbulos rojos (anemia), color amarillento de la piel por la descomposición de glóbulos rojos (ictericia) o bajos niveles de azúcar en la sangre (hipoglucemia)
  • Problemas en los riñones
  • Problemas digestivos, incluso dificultades para alimentarse y mala digestión
  • Problemas del sistema nervioso que incluyen sangrado en el cerebro o convulsiones
  • Infecciones

Los bebés prematuros también pueden tener problemas de salud a largo plazo. Por lo general, cuanto más prematuro es el bebé, más graves y duraderos son los problemas de salud.

La mayoría de los bebés sobreviven aunque hayan nacido antes de tiempo y sean muy pequeños. De ser posible, lo mejor es evitar el trabajo de parto prematuro.

Los cuidados prenatales son importantes para identificar problemas y factores del estilo de vida que pueden aumentar los riesgos de trabajo de parto y parto prematuros. A continuación se enumeran algunas formas para evitar el trabajo de parto pretérmino:

  • Si fuma, consiga ayuda para dejar de fumar antes de quedar embarazada.
  • Averigüe si tiene riesgo de tener un trabajo de parto pretérmino.
  • Conozca cuáles son los síntomas del trabajo de parto pretérmino.

Si tiene riesgo de parto prematuro, su proveedor de atención médica puede administrarle la hormona progesterona. Ayuda a reducir el riesgo de parto prematuro si tiene antecedentes de nacimientos prematuros.

Durante un control prenatal regular, usted y su proveedor de atención médica conversarán sobre los síntomas del trabajo de parto pretérmino y normal. Si tiene algún síntoma de trabajo de parto pretérmino, como por ejemplo contracciones, calambres, dolor en la espalda o pérdida de líquido por la vagina, comuníquese de inmediato con su proveedor de atención médica.

  • El trabajo de parto pretérmino es el que comienza antes de las 37 semanas de embarazo.
  • Los síntomas incluyen contracciones, calambres, dolor de espalda y pérdida de líquido por la vagina.
  • El trabajo de parto pretérmino puede llevar a un nacimiento prematuro. Los bebés que nacen demasiado pronto corren el riesgo de tener muchos problemas de salud graves.
  • Si tiene algún síntoma de trabajo de parto pretérmino, comuníquese lo antes posible con su proveedor de atención médica.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor de atención médica le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además, escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor de atención médica.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué se recomienda un análisis o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor de atención médica si tiene preguntas.

Myasthenia Gravis and Pregnancy

La miastenia gravis es una compleja enfermedad autoinmune. Hace que los anticuerpos destruyan las conexiones entre los músculos y los nervios. Esto provoca debilidad y cansancio en los músculos.

Sólo alrededor de 20 de cada 100.000 personas sufren esta enfermedad. En las personas jóvenes, la miastenia gravis se da más frecuentemente en mujeres que en hombres. Algunas personas sólo tienen debilidad en los músculos de los ojos. Otras, en la cara, los brazos y las piernas.

La miastenia gravis puede ser especialmente preocupante durante el embarazo. Algunas mujeres que sufren esta enfermedad tiene problemas para respirar (crisis miasténica) cuando están embarazadas. En otras mujeres, la enfermedad  puede entrar en remisión. Esto se da cuando algunos o todos los síntomas desaparecen. El embarazo no parece empeorar la enfermedad.

La miastenia gravis es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el cuerpo produce anticuerpos para atacar a sus propios tejidos. Las personas tienen miastenia gravis cuando el sistema inmunológico de su cuerpo ataca las conexiones de las células de los nervios y los músculos. No queda claro porqué las personas tienen enfermedades autoinmunes. Es probable que se trate de una mezcla de genes, cosas en el medio ambiente y alergias.

El síntoma principal de la miastenia gravis es la debilidad muscular. Los músculos se debilitan con la actividad y mejoran con el descanso. Los músculos afectados suelen ser los de los ojos, la cara, la mandíbula, el cuello, los brazos, las piernas y los que se utilizan para respirar. Las personas se sienten muy cansadas. Las mujeres embarazadas que tienen miastenia gravis suelen experimentar más debilidad y estar más cansadas. Esto se debe al peso y al esfuerzo que se agregan en el embarazo. Algunas mujeres que se sienten muy débiles y cansadas pueden tener una crisis miasténica. Los músculos respiratorios no funcionan adecuadamente y eso les provoca una insuficiencia respiratoria. El síntoma principal de la crisis miasténica es que aumenta la dificultad para respirar. Es más probable que sufra una crisis miasténica durante el trabajo de parto.

El diagnóstico de miastenia gravis comienza con una revisión de su historia clínica y un examen físico, que incluye un examen del sistema nervioso. Su proveedor de atención médica diagnosticará miastenia gravis examinando la fuerza muscular y el funcionamiento de los nervios.

Las pruebas abarcan:

  • Pruebas para detectar determinados anticuerpos
  • Pruebas de conducción nerviosa. 
  • Una electromiografía (EMG) para comprobar las conexiones entre nervios y músculos

Puede que necesite más pruebas para descartar otras enfermedades con síntomas similares.

El tratamiento dependerá de la gravedad de la enfermedad. Puede incluir esteroides y medicamentos para suprimir el sistema inmunitario.

Si está embarazada y padece miastenia gravis necesitará un control más estricto. Cabe la posibilidad de que tenga que ver a su proveedor de atención médica con más frecuencia.

Quizás deba:

  • Cambiar el tipo de medicamento que toma y la dosis
  • Evitar el estrés físico y emocional
  • Estar atenta a los signos de una crisis miasténica

Posiblemente también tenga que hacer:

  • Una ecografía (ultrasonido). Este estudio por imágenes usa ondas de sonido de alta frecuencia y una computadora para producir imágenes de los vasos sanguíneos, los tejidos y los órganos. Su médico utiliza la ecografía para ver los órganos y el flujo de sangre que pasa por los vasos sanguíneos y para observar el crecimiento del bebé en desarrollo.
  • Un monitoreo fetal. Se utiliza para buscar signos de debilidad muscular que puedan mostrar que el feto tiene miastenia gravis.
  • Otras pruebas fetales. Por ejemplo, ecografías Doppler para controlar el flujo sanguíneo en el útero y el cordón umbilical. Su proveedor de atención médica también observará si aparecen signos de preeclampsia o problemas de crecimiento del feto.

Si obtiene atención prenatal temprana y trabaja junto con sus proveedores de atención médica para controlar la enfermedad, puede aumentar las posibilidades de tener un embarazo saludable.

Las principales complicaciones de la miastenia gravis son la crisis miasténica y la falla respiratoria, aún cuando no esté embarazada.

Sin embargo, cuando está embarazadas, existen otras preocupaciones. Las siguientes complicaciones del embarazo pueden ser más frecuentes si tiene miastenia gravis:

  • Trabajo de parto antes de término. Empieza antes de las 37 semanas del embarazo. Se puede deber a determinados medicamentos que se utilizan para tratar la miastenia gravis.
  • Dificultades en el parto. La miastenia gravis no afecta los músculos del útero. Sin embargo, los músculos que se necesitan para pujar pueden estar comprometidos. Esto puede hacer que sea más necesario un nacimiento asistido por vacío o con fórceps.
  • Bebé con miastenia gravis. Entre el 12% y el 20% de los bebés que nacen de mujeres con miastenia gravis pueden tener la forma infantil de la enfermedad (miastenia gravis neonatal). Esto sucede cuando los anticuerpos comunes de la miastenia gravis cruzan la placenta y llegan al feto. Estos bebés pueden ser débiles, succionar con poca fuerza y tener problemas respiratorios. La afección suele ser temporal y durar sólo unas pocas semanas.

Las mujeres con miastenia gravis no deben utilizar el medicamento sulfato de magnesio. Este medicamento se usa comúnmente para tratar la presión arterial alta y el trabajo de parto prematuro. Bloquea las conexiones entre nervios y músculos y pueden debilitar los músculos mucho más.

Comuníquese con su proveedor de atención médica si sus síntomas regulares cambian o si su debilidad o cansancio se agravan. Si comienza a tener problemas para respirar, es posible que sea el comienzo de una crisis miasténica. Busque atención médica de inmediato.

  • La miastenia gravis es una compleja enfermedad autoinmune. Hace que los anticuerpos destruyan las conexiones entre los músculos y los nervios. Esto provoca debilidad y cansancio en los músculos.
  • La miastenia gravis puede ser especialmente preocupante durante el embarazo. También puede hacer que las complicaciones sean más probables.
  • Si tiene miastenia gravis cuando está embarazada, necesitará un control minucioso.
  • Si obtiene atención prenatal temprana y trabaja junto con sus proveedores de atención médica para controlar la enfermedad, puede aumentar las posibilidades de tener un embarazo saludable.

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor de atención médica le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además, escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor de atención médica.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué se recomienda un análisis o procedimiento y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor de atención médica si tiene preguntas.